La era de la Auto-explotación.
Hoy hemos lanzado el episodio 59 del Podcast.
La protagonista es Jana Fernández, asesora del sueño.
Si aún no lo has visto es aquí.
Llegué a Jana porque busqué a la mejor persona ahí fuera con la que aprender a descansar mejor.
Primero hay que encontrarla,
eso hoy en día es “medio fácil”,
luego tienes que tirar la caña…
y a ver si pica.
Picó.
Y después, como hago todo el tiempo…
(ya sabes que todo se mira mejor si usamos la preposición adecuada en cada momento…)
Puse en acción mi secuencia favorita: Por qué.
Me pregunté:
- ¿Por qué quiero conocer a Jana?.
Y el primer por qué que saltó al escenario fué:
- porque quiero rendir más.
Y desarrollé...
- Si descanso mejor, rendiré más.
Soy un tío listo,
si me pongo… conecto conceptos complejos como ágil espadachin.
Buen descanso = Rendir más
Touché.
A nadie se le habrá ocurrido antes…
Estoy seguro.
Pero espera que sigo…
Si rindo más, produciré más.
Si produzco más,
llegaré más lejos y más pronto…
¿A dónde llegaré?
Aún no lo sé.
Eso de momento no me importa.
Pero estoy seguro que llegaré más lejos y más mejor.
Bueno,
bien,
protejamos esto,
que no se entere nadie…
que nadie descubra esta fuente mágica.
De momento,
para mí, me vale como por qué.
Pero resulta,
como solo pasa cuando haces cosas,
cuando mueves cosas…
Que puedes aprender si sabes mirar.
Y Jana me ayudó a mirar.
No es importante rendir más, es importante rendir mejor, rendir bien.
Y luego el más… a veces pasa, otras no.
Es una consecuencia.
No el objetivo.
Y a veces, ni siquiera importa.
Tu te puedes centrar en rendir mejor y rendir bien.
Eso sí.
Eso está en tu mano.
Cuida el proceso y enfócate en el bien y el mejor.
Jana me habla en el Podcast 59 sobre la auto-explotación que vivimos, citando a Byung-Chul Han y su libro: La Sociedad del Cansancio.
Y yo, al escucharla vuelvo por un instante a mi por qué.
¿Por qué quiero rendir más?
…
¿Por qué quiero auto-explotarme más?
Ui... Eso ya no me gusta...
En éste libro, entre otras cosas,
se trata la problemática de la fatiga, depresión y agotamiento de las sociedades modernas.
Estación a la que nos lleva el tren de la hiperactividad y rendimiento.
Escapando a toda velocidad de la ciudad mediocridad,
dónde ya sólo quedan los vagos y los flojos.
Nosotros, los buenos,
tenemos que ser cada vez más eficientes y vivir en una auto-optimización constante.
Aunque no sepamos muy bien cuándo ni cómo o quizá incluso quién…
nos subió a ese tren.
Eso no importa. Importa seguir empujando, cada vez más...
Pero...
Más no es siempre mejor.
Más no es siempre bien.
Vaya nivel que te traigo hoy…
Neuronas quemando rueda,
filosofo de gira en las mejores gasolineras.
Bueno, vamos a la pela que te Camela.
Prometo subir nivel en mi análisis…
o no, espera, un momento...
No quiero subirlo.
Hoy,
aquí,
en la obsesión diaria,
defendemos también la reflexión simple.
Porque la realidad es que hoy llega más y mejor una reflexión simple que una sofisticada.
No me des cosas que pensar que tengo mucho reel que ver.
Es así,
es lo que hay y donde tenemos que bailar,
asi que o bailamos el squaredance o nos echan del bar.
Recuerdo una noche, sentado con los pies colgando en un puente sobre una auto-vía con una primera novia viendo los coches pasar...
- Que curioso que nadie está dónde tiene que estar… - le dije
- ¿Por qué lo dices?
- Esos van para acá, y estos van para allá. Ninguno está donde tiene que estar.
Reflexión simplona,
reflexión que llega.
Reflexión que se pagó con un morreo. Ni tan mal...
Una de las reinas en esto de la reflexión simple es la afamada:
Less is more,
de los creadores del keep it simple.
Pero Less is more,
en este punto justo antes de que me pidáis el bis en la gasolinera…
es bien útil para mirar el concepto del que hablamos hoy.
Un primer paso.
Una primera caricia.
Porque nos maltratamos mucho.
No te pasa a veces, incluso habiendo trabajado todo el día,
que no te sientes del todo bien?
o piensas que no te has enfocando en lo que deberías…
o valoras que podrías haber hecho más…
o quizá no hay resultados claros que destacar…
A veces nos tratamos mal.
Nos auto-explotamos demasiado.
Y a la primera que tienes que tratar bien es a tí.
Por eso te digo siempre,
que hay 2 cosas que cada día puedes recordar:
- Cuida como te hablas.
- Cuida como miras. A los demás y a ti.
Mañana te espero a las 15:45,
viendo los coches pasar.
Mirando al cielo cada vez que escuchemos un avión volar…
porque no me fió de la gente que no busca al avión cuando escucha el motor volar.
Así como no me fío de la gente que:
ríe hacia dentro,
los que bailan bien,
los que no limpian su propio baño,
no cocinan su propia comida…
y mucho menos, a los que no les gustan los perros.
Hoy la verdad es que no me fío de nadie…
Voy a salir ahora con la bici desconfiando,
de todo el que vea,
por si acaso.
Hoy sólo me fío de tí que has llegado hasta aquí.
Y quizá,
incluso te apetezca sumarte a Los Fundadores y apoyar esto que es gratis.
Y si no da igual.
Sigo fiándome de tí.
Tí con tilde sí.
Se que te duele.
Por eso me fío tí.
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