Esto me encanta.
Mira esta es la ecuación:
Estímulo > comportamiento > Recompensa.
Ahí es donde la cagamos todos.
Es la razón por la que hoy pesas 15 kilos más de los que deberías.
Es la razón por la que el invierno con 5 capas de ropa encima tapándote es la mejor época del año para ti…
Ahora, después de hacerte sentir mal, te voy a hacer sentir bien.
El cerebro no necesita que le elimines esa fórmula.
El estímulo, el impulso, va a seguir sucediendo.
Y la recompensa también debería seguir sucediendo.
Lo único que tienes que cambiar es el comportamiento.
Eso es lo que debes aprender.
En eso es donde te tienen que ayudar.
Porque el impulso sucede, no lo planificamos, simplemente pasa.
La recompensa es la que lo calma. Normalmente en modo de dopamina.
Bien, todo bien, somos humanos.
Solo tienes que aprender nuevos comportamientos que conecten esas 2 y que te ayuden a avanzar en tu propósito.
Cambia ese postre por uno saludable que te genere la misma recompensa.
Y sí, te aseguro que se puede.
Cambia ese plato que tanto te gusta para que siga produciendo lo mismo pero con la mitad de calorías.
Ahí es donde tienes que trabajar.
Pero para eso tienes que entender que esa es la fórmula que lo destroza todo:
Impulso, comportamiento, recompensa.
Rediséñala en cada situación y lo tienes.
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