El último día.
- ¿Qué hago aquí?
- Le he traído yo. Es que mire, tengo una cosilla que le afecta…
- Dígame
- Si... revisando bien veo que solo le queda un día.
- ¿Sólo un día?
- Sí… uno, ya lo siento.
- Cosilla dice…
- Bueno, por suavizar un poco la noticia.
- ¿Y lo ha revisado bien, bien?
- Sí, sí, no hay fallo. Sólo 1 día de vida. Eso sí, todo un día entero, 24 horas.
- Ah, osea que no es hoy, lo que queda de hoy quiero decir.
- Si sí, es hoy… Osea va a suceder hoy.
- ¿Pero entonces? Son las 15:45…
- Claro, pero ahora en cuanto terminemos toco esta palanca y le devuelvo a la cama, al comienzo de su último día.
- ¿Con esa palanca?
- Sí.
- Esa palanca tiene muchas opciones, hay muchos números… ¿No podría devolverme unos añitos atrás en vez de unas horas?
- Ay… ya lo siento. No funciona así.
- ¿Pero podría si quisiera?
- Si, si… por poder podría.
- Pero no quiere.
- Bueno, es que podría perder mi trabajo si me salto las reglas.
- Entiendo… las reglas…
- Y hay otra cosita.
- Otra cosita… ¿que más puede haber?
- Bueno, que ese día que le queda será un Lunes.
- Pero si hoy es Domingo.
- Ya, pero no me quedan más días. Despertará un Lunes.
- ¿No podría ser un viernes o un Sábado?…
- Mmmm, no, no me quedan… los he entregado todos ya…
- Asi que me queda 1 día, y ese día tiene que ser un Lunes…
- Anímese hombre, un día es un día… como cualquier otro.
- ¿Y tendré que trabajar y hacer lo mismo que cualquier otro lunes?
- Sí, sería lo correcto… pero eso depende de usted y como quiera irse de éste mundo.
- Vaya… con lo poco que me gustan los lunes.
- Entre usted y yo… no va a importar mucho si se toma el día libre…
- Es que en mi trabajo son muy estrictos… como falte un día sin previo aviso me despiden seguro.
- …
- Lo digo por si falla eso de que solo me queda un día…
- No falla.
- ¿Nunca ha fallado?
- Bueno una vez.
- ¿Y qué pasó?
- Pues es una historia bien curiosa. Fue una chica que la verdad… vivía un poco “amargadita” sin necesidad. A todo le veía el lado malo y era un poco coñazo… La teníamos bien fichada desde hacía tiempo y cuando se le acabó la paciencia al sistema la trajo aquí, al mismo lugar donde está usted hoy. La atendí yo mismo. La noticia de que sólo le quedaba 1 día al principio la destrozó, pero después decidió vivir ese día como si fuera el último.
- ¿Bueno, es que era el último no?
- Si, si, es una forma de hablar, me refiero a que decidió vivir esas 24 horas con la energía e ilusión que nunca había puesto a ningún otro día en su vida. Cambió el enfoque radicalmente.
- ¿Y qué pasó?
- Que el sistema decidió por si mismo y le permitió continuar.
- ¿Qué es eso del sistema?
- A ver, me está haciendo muchas preguntas y no debería contárselo… Tenemos unas reglas.
- Entiéndalo, estaba preparándome el café después de la siesta. He abierto el email de Fred y de repente estoy aquí. Delante de un tipo que me está diciendo que me queda 1 día de vida y me va a teletransportar a la mañana de un lunes cualquiera….
- Tiene razón… y además que leches, si en 24 horas usted ya ni siente ni padece.
- Hombre, muy agradecido por la sensibilidad…
- Lo siento, la rutina que le insensibiliza a uno… es como cuando trabajas en un matadero, que al principio vomitas cada 30 minutos y luego ya te da todo igual…
- Si, si… comprendo. ¿Y entonces?
- Vivis en un sistema. Nada de lo que usted cree que es, es.
- ¿La vida?
- Sí, lo que llamáis vida.
- ¿Es una simulación?
- No, pero la verdad es que todos acabáis viviéndola como si lo fuera. Como si hubiera otra después… es un poco raro. Parece como si estuviérais ensayando para la buena… Como si ésta no lo fuera… muy raro la verdad…
- ¿Y que hacéis desde aquí, nos estudiáis o algo así?
- No, no… sólo intentamos contener el sistema, que no se vaya mucho de madre.
- Y hoy ha tocado contenerme a mi…
- Bueno, es que no se si has sido consciente pero… llevas unos años que eres un poco coñazo.
- Joder… gracias.
- Bueno. Es que hemos intentado todo. Te hemos puesto señales, te hemos dado oportunidades, te hemos hecho cruzarte con gente muy especial… y al final acabas jodiéndolo todo.
- Vaya… visto así. Igual no me merezco ni esas 24 horas…
- Sí hombre. Eso se lo merece todo el mundo.
- Y una última pregunta. Como llegaste tu aquí.
- Como tú. Leyendo un email de Fred.
- ¿Igual?
- Igual. Lo que pasa es que me ofrecieron quedarme aquí eternamente o vivir mis últimas 24 horas. Y elegí quedarme.
- ¿Eternamente?
- Si…
- Vaya…
- No se está tan mal.
- No sé si yo elegiría eso la verdad.
- Bueno, no puede, asi que si no importa vamos terminando que tengo que ocuparme de otros cenizos más…
- Así nos llaman, ¿cenizos?
- Yo sí, mis compis cada uno os pone motes diferentes…. hay algunos muy divertidos.
- Lo pasáis bien aquí…
- Sisi, si yo le contara lo que vemos desde aquí…
- Bueno, pues creo que estoy listo.
- Vamos allá.
- ¿Me acordaré de todo esto?
- De eso se trata.
- 24h, un Lunes.
- Desde ya.
- Dele a la maldita palanca.
- Con gusto.
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