El acto perdido...
Se llama Yūgen. Y es un concepto japonés para romper la estructura “oficial” de los actos en el arte de contar historias. Se creó originalmente en el teatro y sigue un patrón de 3 o 5 actos.
El que más mola es el de 5, porque es el que más juego te puede dar para contar historias:
- Acto 1 – Presentación del mundo y el conflicto.
- Acto 2 – Primeros problemas, el protagonista reacciona y se inicia la acción.
- Acto 3 – Momento clave que cambia todo.
- Acto 4 – Crisis total, todo se derrumba.
- Acto 5 – Resolución, triunfo o tragedia.
Ésta es la base. Y puedes aplicarla para contar cualquier cosa, por pequeña que sea.
Fíjate la próxima vez que veas a un buen contador de historias: seguro que sabe llevarte por las emociones que recorren una estructura similar.
Pero en Japón existe un tipo de teatro llamado Noh, donde los protagonistas llevan máscaras que cambian de expresión según cómo les dé la luz y se conformen las sombras...
Donde la mayor ovación que puede recibir un actor es que su movimiento sea tan lento que prácticamente ni se aprecie, y, sin embargo, la historia siga contándose.
Y ahí se inventó el acto vacío.
Que tiene que ser el segundo acto.
Un silencio donde el espectador debe imaginarse lo que quiera.
Un espacio en blanco que lo mantiene pensando después de la obra, explorando todas las variantes que sea capaz de imaginar.
¿Y por qué el 2º?
Porque es el más importante.
En El Padrino, por ejemplo, el primer acto nos presenta a la familia Corleone; el segundo acto arranca cuando Michael Corleone decide involucrarse en los negocios familiares tras el atentado contra su padre… Es fundamental para el devenir de la historia.
¿Por qué te cuento esto del acto perdido?
En los deportistas, la temporada muchas veces sigue una estructura de actos, en los que nos vamos preparando hasta la prueba que sea.
Y el clima ahí fuera… lo puede cambiar todo.
Pero, sobre todo, tu estado anímico.
Llevamos semanas de lluvia y mal tiempo en toda España, y va a ser así todo marzo…
Pero en términos de temporada, estamos en el 2º acto. En el más importante de la trama de tu historia este año.
Puedes dejarlo en el vacío, esconderte y ver qué se cuenta después, o puedes seguir saliendo, empujando, mojándote y actuando para lo que quieras que sea el siguiente. Para contar tu propia historia.
El cómo vives cada día es una forma de contar tu historia.
Para el mejor espectador de ella.
Que ya sabes quién es…
Billy Wilder decía que "El segundo acto es donde mueren las películas"
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