Aprender A Viajar.
El otro día llegamos a un pueblo un poco tarde.
Habíamos dado varias vueltas y no encontrábamos donde quedarnos.
Preguntábamos como de costumbre, pero nadie sabía...
hasta que en un puestecillo una chica nos indica un lugar.
Vamos allí.
Toco el timbre.
Sale una señora secándose el pelo,
recién duchada.
- hola!
- Hola
- Alquila usted habitaciones?
- Sí...
- Tiene libre 1 para esta noche?
- Si...
- Pues que suerte la nuestra! ¿Y cuánto cuesta?
- Hasta cuando van a estar?
- Hasta mañana a las 9 aproximadamente...
- 700 pesos
- Ok. Nos quedamos.
El precio siempre hay que dejarlo cerrado antes de hacer lo que sea, traslado, alojamiento, comida...
Deja el precio acordado antes de que les dé tiempo a pensar.
Vale para cualquier parte del mundo que funcione sin taximetros y sin precios a la vista...
Le pego una voz a Pam que estaba al otro lado de la calle y nos metemos con las bicis.
Empezamos a descargar las cosas y cuando estamos listos nos lleva a través de un pasillo estrecho al patio trasero donde tiene acceso a la habitación que alquila.
La habitación está vien,
un lujo para nosotros.
Otro día conseguido.
- y entonces hasta cuando se van a quedar?
- Mañana a las 9 o 9:30 saldremos
- Entonces tengo que calcular el precio porque 700 pesos es por 3 horas...
- Pero antes me dijo que por la noche completa 700 pesos...
- Noooo, pero es que han venido muy tarde...
( las 4 de la tarde....)
- entonces yo les tengo que cobrar las 3 horas, después toda la noche y después otras 3 horas...
La señora se pone ha hacer cuentas y el precio sube a 3000 pesos.
Ya estás dentro, descargado, pronto anochecerá y no se veían más opciones...
Pam y yo nos miramos mientras la señora se mete en el baño con las toallas que nos traía...
- son 12€ - me dice Pam
- Ya... si no es por el dinero, es por el cambio de precio...
Nos ha pasado a menudo en el viaje. Que un precio, hablado y "cerrado" se va transformando según pasan los minutos.
Esa parte no la llevo muy bien.
No me importa pagar más, no me importa que el cambio de moneda nos lo "adapten" según les convenga, me gusta dejar buenas propinas, pero no me gusta que muevan el precio pactado.
Te deja siempre en estado de alerta y desconfianza.
Y te frustra porque tú no eres ese que viene aquí a Varadero y ya.
Tu eres un aventurero que vienes a conocer Cuba, la de verdad, su gente, los pueblos, los pequeños negocios...
Pero mira,
da igual como viajes,
sigues siendo un turista,
con dinero de turista.
Cuando antes lo aceptes mejor.
Tu sabes que eres diferente y viajas diferente.
Y ellos solo saben que en tu pasaporte pone que eres de un País en el que hay oportunidades.
Que vengas en bici o en coche o arrastrándote o de liana en liana no cambia nada.
Lo que cambia es como tú lo véas.
Como tú lo sientas.
Esto es tu viaje,
y tu eres dueño de tus viajes.
De cómo son, como los cuentas y como los recuerdas.
Puedes volver y decir:
- Cuba no me ha gustado.
Como si un país pudiera gustar o no gustar...
no se puede ser tan simple.
Un viaje son demasiadas cosas para reducirlo a un me gusta o no me gusta.
No se puede. Es imposible.
Hay que entenderlo, sentirlo, vivirlo... y después miras que has aprendido, con que te quedas y que no.
Nosotros ya hemos empezado a recordar este y aún nos quedan 4 días...
Eso es buena señal.
Ayer fuímos al museo farmacéutico, que es una farmacia de hace 2 siglos en perfecto estado de conservación... una pasada.
Después nos compramos unas camisas cubanas para continuar nuestro viaje con nuevo estilo.
Subimos a Monserrate en tuctuc, vimos la bahía desde arriba y bajamos a cenar al mismo sitio de ayer.
Porque en algunos sitios, si un restaurante ha estado "medio bien" no te arriesgues innecesariamente experimentando otra cosa.
Que quedan varios días de bici....
Hoy empezamos la última etapa del viaje.
La vuelta a La Habana por toda la costa.
Va a ser espectacular.
Hoy acamparemos... si todo va bien...
Os cuento mañana a la misma hora lo mucho que me está gustando esto de aprender a viajar Cuba.
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