Amistad, generosidad e ingenuidad.
El otro día un amigo me lanzaba la siguiente reflexión:
- “¿No te parece que, conforme más das, cuanto más generoso eres, más te estás poniendo en riesgo para que un día, de la nada, te conviertas en un cabrón?”
- Desarrolla…
- Sí. Cuanto más das, más te piden y más dan por hecho que les corresponde.
- ¿Quiénes?
- Quien sea a quien le des.
- Vale.
- Y el día que cortas el grifo, entonces eres tú el cabrón egoísta.
- Ya… a eso se le llama narcisismo.
- ¿El qué?
- Pues a ese o esa a quien le das y das, y siempre necesita más y nunca es suficiente. El día que pones límites, se enfada contigo o llama tu atención de la forma que sea, utilizando todo tipo de recursos emocionales… ese es un narcisista.
- Ah… ya...
- Que no sabemos decir no...
- Eso es.
Bueno, al lío de hoy.
Hoy hablamos sobre la amistad. La amistad cuando ya adquieres una edad.
El otro día escuché a una psiquiatra americana que explicaba por qué, a partir de cierta edad, ya es muy complicado hacer amigos.
Lo explicaba desde el aspecto “tribal”.
Decía que hasta los 20 años lo hacemos todo en grupo. Nuestra vida consiste en formar parte de un grupo.
Y que, a partir de la universidad, esto se va diluyendo porque cada uno elige un camino diferente y los grupos se rompen.
Con el tiempo… amigos, lo que de verdad podrías considerar amigos… ya no aparecen.
Porque todo es un intercambio de intereses.
Yo lo entiendo, pero no estoy de acuerdo con esto.
Sí en una cosa, y es que la amistad consiste en la generosidad. Es decir, no miro si cumplo los intereses del otro o si el otro está interesado en mí.
Pienso en la generosidad como el eje que puede construir una amistad a cualquier edad.
Y tienes suficientes batallitas ya a tus espaldas para saber si una persona mira con interés sin más, o mira con interés y algo más.
Yo siempre, siempre, siempre, me pasaré de generoso. Siempre.
No me importa.
Es un principio.
Es algo que me hace sentir bien.
Creo en ello.
Creo en el bien.
Aunque soy un activista del mal…
- Ahora me has dejado loco… ¿activista del mal?
- Eso da para otro email… o para un vídeo para miembros en YouTube porque es chicha gruesa…
Al lío que me lío.
Francis Bacon decía que la amistad duplica las alegrías y divide las angustias por la mitad…
Pero a mí eso no me mola mucho…
Me gusta más lo que decía Jean de La Bruyère: "La generosidad no consiste en dar mucho, sino en dar a tiempo”.
Bueno… no sé si anoche fuiste suficientemente afortunado o generoso.
¿Afortunado en que alguien te dijera: “Compra la moneda que acaba de lanzar Trump”? ¡O generoso en decirle a otro: “Compra esa maldita moneda que acaba de lanzar”!
Si hubieras puesto 1.000 €, ahora tendrías 180.000 €.
Papá España se llevaría su pedazo, pero oye…
Ni tan mal.
Por cierto, ChatGPT ya permite tareas, así que si programas tareas para que te vaya avisando de cosas como estas… igual… no sé.
Quede ahí mi generosidad para ti por hoy.
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