500.
O este o el de mañana.
No lo tengo claro, pero alguien me escribió ayer para decirme (entre cosas bonitas) que hoy o mañana recibiría el email 500 de este proyecto.
Que los ha leído y guardado todos.
Guau…
No sé si me impresiona más haber aguantado 500 emails en un proyecto tan demandante como este, o que alguien los haya leído todos.
Aprendizajes.
De eso va esto. Y de eso va eso.
A raíz del 500, he caído en la cuenta del poder de ocupar el pensamiento de alguien.
Por un momento. Sin permiso. Sin cuidado.
Y me ha generado una sensación de vértigo.
Leía el email de este tipo cariñoso que me hablaba del 500.
Y, a continuación, abrí Instagram para ver si había algún mensaje, algún… lo que sea que debiera atender…
Y me topé con una publicación de una excompañera (supongo que ex-amiga ya…) indignada porque alguna mierda random había pasado este fin de semana en Eurovisión con una tal Melodi.
Y pensé en la cantidad de mierda sin más que vemos y pensamos por culpa de los demás.
Y pensé en mis 500.
Y pensé en que yo también soy, seguramente, un generador de mierda absolutamente prescindible…
Bien, lo acepto, ese no es el punto de hoy.
El punto de hoy lo quiero marcar en la instantaneidad de lo absurdo y completamente innecesario… que se cuela y hace espacio en nuestra memoria.
Nunca jamás mi yo en libertad, mi yo independiente, mi yo y mi criterio elegirían saber si una tal Melodi o Melody o Melodied lo ha hecho bien o no en Eurovisión.
Mierda de tiempo aquel en el que gente como yo te obliga a ocupar alguna mierda innecesaria de información en tu cerebro.
Salte.
Libérate.
Yo lo haré.
No sé cuándo, pero lo haré.
Solo quiero saber de montañas, ríos, senderos, animales… y todo lo que pueda ver sobre mi bici.
El resto… para el resto.
“El precio de estar conectado es perderse uno mismo.” – Zygmunt Bauman
|
Esto es gratis hasta que tú decidas que deja de serlo. Apoya este proyecto aquí.
|
Sigue leyendo gratis
Este artículo es del archivo de La Obsesión Diaria. Suscríbete gratis y léelo entero, junto a todos los demás.
¿Ya estás suscrito? Abre cualquier email de La Obsesión Diaria y pulsa un enlace, o escribe tu email arriba: se abre todo al momento.
Esto es gratis hasta que tú decidas que deja de serlo.
Apoya este proyecto aquí.
Apoya La Obsesión Diaria