Vértigo.
Ya estamos en Alpe D’huez.
Empieza la semana de la Megavalanche.
Poco a poco el pueblo empezará a recibir a los miles de salvajes que venimos a lanzarnos desde un glaciar en tandas de cientos.
En una carrera única en el mundo.
Un sprint de 2600 metros de desnivel negativo, desde el glaciar Pic Blanc a 3.300m de altura, hasta la meta, en el pueblo de Allemond.
30km salvajes en los que pasas por todo tipo de terrenos y condiciones climáticas.
Hielo, nieve, barro, tierra, piedra, rocas… todo lo que te puedas imaginar.
Éste año además parece que lloverá el domingo.
1h y poco para los Pro, 1:30h para los “como yo…” y de ahí suma y suma en adelante en modo supervivencia para el resto. Terminar ésta prueba es un hito único en la vida.
Llevo pensando en ella desde los 90.
Exactamente desde el 95 que fué su primera edición.
Entre los primeros participantes Españoles se encontraba nuestro amigo Carlos Mascías, Doc.
Invitado del podcast y ya parte de la familia.
Si ya es loco imaginar lo que me viene ésta semana, no puedo ni siquiera entender como lo hacían con esas bicis en los años 90…
Ayer cuando subíamos el puerto para llegar a Alpe D’huez… arrimando bien el coche a la cara de la montaña, mi cabeza refunfuñaba…
- Si tenemos vértigo… ¿por qué hacemos esto?…
- Porque sobre la bici se nos pasa.
- Ya…
- Y porque si no nos exponemos irá a peor, siempre irá a peor.
Estudios de neurociencia han mostrado que el cerebro puede reconfigurarse en respuesta a la exposición a los miedos.
La amígdala, que es la región del cerebro asociada con el procesamiento del miedo, puede mostrar una disminución en la actividad cuando una persona se expone repetidamente a una situación temida, indicando una disminución en la respuesta de miedo.
Pasa con las fobias, con las situaciones que generan ansiedad o nerviosismo y también como no con el vértigo. Si te expones lo mejoras, hasta lo superas. Si te escondes va a más y más... y contagia otros aspectos de tu vida.
Siempre me pasa, la primera subida en el telesilla o tele-cabina, me toca respirar, me toca trabajar, el corazón se acelera y los pensamientos se ponen en modo defensivo...
La 2º estoy mejor.
La 3º soy un superhéroe.
- Tienes 46 años…
- Benditamente vividos, con mi chica, mi familia, mis perros y siempre en bici.
Hoy empieza una semana que me asusta.
Pero solo lo justo para enfrentarme a ella.
No creo que exista nada que merezca la pena de verdad en la vida que no te de aunque sea un poquito de miedo.
Mark Twain decía:
"El coraje es la resistencia al miedo, el dominio del miedo, no la ausencia de miedo."
La vida está muy bien diseñada para que podamos vivir sin miedo, y entonces cuándo la comodidad se prolonga, los miedos que aparecen son absolutamente irracionales y absurdos.
Miedos que en otros lugares del mundo son un chiste.
El miedo es una emoción necesaria e innata en cualquier ser vivo. Si la evitas, se transformará para entrar en ti por donde pueda, haciéndote cada vez más limitado y encogido… asustándote por cosas tontas y pequeñas.
Busca algunos miedos más allá, para que las cosas del más acá nunca te den miedo.
Y cuando sientas ese primer golpecito en el hombro del miedo, sonríe.
Vamos a por el.
Mañana a las 15:45 te sigo contando.
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