Una vida durísima
“La vida del ciclista pro es muy dura”.
Tanto que el último invitado del podcast Marcel Camprubí nos comenta que lo peor que lleva es no hacer nada.
Descansar.
A diario.
Muchas horas por la tarde.
Para que el cuerpo asimile la carga.
Lo pesan todo.
Tienen una vida super controlada.
Aplican entrenamientos complejos y muy específicos.
Tienen que aprender además a leer cada carrera y ser buenos tácticamente.
Y tienen que pasar mucho tiempo sin hacer nada.
Una vida durísima.
Ahora imagina una madre o un padre, con 3 chavales, trabajando 9 horas al día, extraescolares, con desplazamientos al trabajo y vuelta a casa de 1 hora promedio, sin poder pagarse un entrenador decente pero comprometidos 100% con sus objetivos ciclistas.
Controlando lo que comen, entrenando a las 6 am o a las 10 pm muchos días porque si no no hay tiempo real… sin poder plantearse un descanso adecuado, teniendo que aguantar a sus jefes, el no llegar a fin de mes… el tener que ahorrar para la prueba de esfuerzo, el no poder pagarse un entrenador decente y tirar de plataformas y ia.
Haciéndose las cosas de la bici y re-aprovechando material siempre que pueden.
Y aún con todo eso, consiguen estar en su peso, en un estado de forma muy bueno, yendo a marchas cicloturistas y esforzándose cada año. Mejorando y super ilusionados con su progreso.
El deportista profesional sufre mucho… no hartamos de decirlo. El ciclismo es una trituradora de chavales… sí, nos hartamos de decir eso.
Pero mis respetos a todos los que tienen un nivel de compromiso por este deporte y consiguen llegar lejos en sus objetivos con vidas normales.
Vidas llenas de obstáculos que para muchos pro, serían imposibles.
Eso si que es duro.
Formar parte del sistema “normal” y aún así, estar en tu peso, rendir, mejorar, apretar y sobre todo: disfrutar de andar en bici.
|
Esto es gratis hasta que tú decidas que deja de serlo. Apoya este proyecto aquí.
|
Sigue leyendo gratis
Este artículo es del archivo de La Obsesión Diaria. Suscríbete gratis y léelo entero, junto a todos los demás.
¿Ya estás suscrito? Abre cualquier email de La Obsesión Diaria y pulsa un enlace, o escribe tu email arriba: se abre todo al momento.
Esto es gratis hasta que tú decidas que deja de serlo.
Apoya este proyecto aquí.
Apoya La Obsesión Diaria