No es que no sepas vivir el presente, es que no sabes aceptar la incertidumbre.
La historia de hoy es la misma para todos.
En un color u otro, de un sabor u otro.
Todos, en algunos momentos de la vida más que otros, pero todos, en nuestro proceso de “maduración”, debemos aprender a navegar en lo incierto.
Porque, con el paso del tiempo, hay una constante que a veces pega más o menos duro y que corresponde a todo eso que no controlamos.
El caprichoso suele llevar muy mal que lo cierto en la vida es, realmente, poco.
Hay un experimento que demostró que preferimos recibir una descarga eléctrica fuerte, pero sabiendo cuándo se nos dará, que una leve que pudiéramos recibir en cualquier momento aleatorio.
Nuestro cerebro lleva fatal la falta de aceptación, la falta de comprensión.
Si sabes con certeza algo, aunque sea malo, aunque sea inevitable, el proceso es un proceso de aceptación. Adaptarse, empujar, aguantar, luchar… lo que sea.
Cuando no tienes certeza, nuestro cerebro es muy creativo y capaz de pintar todas las amenazas posibles, algunas probables, otras muy poco probables. Y la ansiedad hace su magia.
Friedrich Nietzsche decía:
"El hombre no teme tanto lo desconocido como su imaginación de lo desconocido."
Los mensajes del “vivir ahora”, “estar presente”… y todos esos cuentos que se repiten una y otra vez, tienen mucho que ver con la historia que te traigo hoy.
Una acción que te genera incertidumbre, sobre todo cuando depende de otros, es una cumbre difícil que escalar. Y el “aprende a vivir ahora” se convierte en un ejercicio duro, porque el "duendecillo" de lo justo e injusto se esfuerza en malearte.
Mi idea hoy es que, si te encuentras en algún momento de incertidumbre fuerte, no lo enfoques con “eso que te estás perdiendo” por no estar presente y estar tan pendiente de aquello que debe suceder o no…
Mi idea es que pienses en que, en esos momentos, es donde se ve quién realmente eres.
Y lo que el resto de verdad ve que eres.
Hoy un seguidor me dijo que ya no le gustaba mi contenido porque trataba mucho sobre el coaching…
Respeto absoluto.
Pero solo un apunte.
Yo también detesto el coaching.
Y lo mío no tiene nada que ver con eso.
Solo te comparto cada día reflexiones y puntos de vista. Como en los vídeos o en los podcast.
Y lo que pueda enseñarte, te lo enseñaré, y lo que pueda aprender por el camino, también.
El coaching es otra peli que no tiene nada que ver conmigo. Donde hay muchos impostores y donde hay gente seria haciendo grandes trabajos. Pero compartir aprendizajes e ideas es otra historia.
Te regalo otra y terminamos hoy:
"Nada es más intolerable que un estado de incertidumbre, incluso si el resultado puede ser terrible."
— Arthur Schopenhauer
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