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La policía del optimismo.

Este es el comentario que dejó ayer un tipo en la entrevista en youtube a Eneko Atxa.

“Un optimista sin remedio, lo que se vive ahora es perfecto y lo que vendrá será aún mejor.”

Y cenizos o desafortunados a parte… es una bonita forma de ver la vida.

Esto, lo de ahora, es perfecto porque te esfuerzas en que así lo sea, porque es ya, y es verdad y se irá sin más, sin pedir permiso.

Asi que su perfección reside en tu forma de entenderlo y vivirlo… y lo que venga, siempre será mejor porque aunque sean grandes dificultades, luchar por superarlas te llevará a tu siguiente momento vital, más sabio, más sensible y más capaz.

Yo también soy un optimista sin remedio. Sin cura, sin posibilidad de cambio. Tendrías que atarme a unos barrotes bien fuerte para controlarme… y aún así, seguiría pensando que voy a ser capaz de escaparme, reparar las alas y volver a volar… o al menos revolotear…

Hoy vamos a hablar del optimismo y su villano, el pesimismo.

Fíjate que curioso que no hay ninguna patología que esté conectada con el ser especialmente optimista.

Existe el llamado “Optimismo Irreal” que es cuando tu visión puede llegar a ser un poco irracional e ignorar ciertos riesgos y un poco más allá, en trastornos bipolares, un sujeto puede llegar a tener episodios de optimismo exagerado sumado a una sensación de grandiosidad…

Pero no hay patologías para el optimista.

Es interesante.

Los humanos no hemos querido etiquetar de enfermo al que cree, al que quiere, al que lucha…

¿Te imaginas que en una realidad paralela, una civilización donde se persiga a los Optimistas?

Un taller lleno de artilugios extravagantes. TOM, un tipo muy optimista, está trabajando en un dispositivo extraño. Entra el POLICÍA DEL OPTIMISMO, con un uniforme ridículo y un semblante severo.

Policía del Optimismo: ¡Tom, esto se ha pasado de la raya!

Tom: ¡Oh, hola! Justo a tiempo para ver mi nueva invención. ¡Un reciclador de aire portátil que convierte el dióxido de carbono en oxígeno y helado de fresa!

Policía del Optimismo: ¿Helado de Fresa? ¡Eso es absurdo!

Tom: ¡No, en serio! Ya casi funciona. ¡Imagina respirar aire limpio y disfrutar de un helado al mismo tiempo!

Policía del Optimismo: ¡La sociedad no puede permitirse estos delirios! ¡La gente debe aceptar la realidad tal como es, sin helados de fresa ni máquinas mágicas que limpien el aire! ¡El aire está bien como está!

Tom: Pero ya he conseguido que funcione en mi garaje. La planta está creciendo y el gato ya ha probado el helado. ¡Le encanta!

Policía del Optimismo: ¡No me importa tu gato! ¡Estás inculcando falsa esperanza! ¡500 unidades de desánimo y una semana en la Cárcel de la Desesperanza si no detienes esto inmediatamente!

Tom: Pero, oficial, ¿no ve el potencial aquí? ¡Imagínese en una ciudad contaminada, respirando aire fresco y disfrutando a la vez en cada paseo de un helado!

Policía del Optimismo: ¡Basta! ¡La sociedad necesita aceptar sus límites y no soñar con imposibles! ¡Si sigues por este camino, habrá consecuencias más severas!

Tom: ¿Qué hay de malo en un poco de esperanza? Además, ya tengo pedidos de la heladería local...

Policía del Optimismo: ¡Eso es! ¡La heladería! ¡Inculcando sueños en los niños ahora, eh? ¡No puedes seguir así!

Tom: Pero, pero...

Policía del Optimismo: ¡A la celda con él! ¡Y que no se le ocurra sonreír!

Tom: Bueno, si insistes... Pero, ¡oh! ¡Mira, la planta acaba de florecer!

Policía del Optimismo: ¡Esto es peor de lo que pensábamos! ¡Necesitamos más vigilancia! ¡No podemos permitir que el optimismo se propague!

Tom: ¿Sabe, oficial? Hasta el peor día tiene su helado de fresa. ¡Quizás en mi celda de la Cárcel de la Desesperanza tenga buenas vistas!

La persecución del optimista... en cierto modo, en un país como éste, cuentos a parte... si miramos los impuestos de quienes emprendemos...

Igual no hay tanta fábula en la historia...

Bueno, el optimista, de momento, está sano… sin embargo, en el lado contrario del río… tenemos:

La depresión mayor y distimia, trastornos de personalidad evitativa o dependiente, desamparo aprendido y tep…

Que recogen:

  • Perspectivas persistentes negativas sobre el futuro y tu persona.
  • Condiciones donde la negatividad y la desesperanza son consecuencias de experiencias pasadas traumáticas o de fracaso persistente.

Patologías que necesitan pastillita al canto.

El pesimismo está muy relacionado con el trastorno, con la patología.

El optimismo no.

Es imposible conseguir nada sin creer, y sólo cree el optimista.

Puedes ser optimista y no ser creador pero no puedes ser creador sin ser optimista.

Los optimistas no tenemos ni botones ni cremalleras ni costuras...

Ya sabes por donde se rompen las cosas...

Aquí no.

Sin botones, sin cremalleras, sin costuras...

El optimismo nos da una flexibilidad insólita.

Eso es quizá lo que creo que desperdicia mucha gente que no consigue entrar en estados de optimismo persistentes… la insólita flexibilidad.

Esa que te lleva al asombro, cada día, del hallazgo que sucede tras el empuje de tu curiosidad hacia lo desconocido.

Asombro.

G.K. Chesterton dijo: "El mundo no perecerá por falta de maravillas, sino por falta de asombro."

Si dejas de asombrarte es por una de éstas 2 cosas:

  • No valoras el ahora y no estás presente.
  • No estás empujando hacia ningún lugar estimulante.

O quizá las 2…

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