Gratis · Cada día a las 15:45

Apúntate a La Obsesión Diaria

Un email al día. Menos de 3 minutos de lectura.

¿Qué no has aprendido ésta semana?

Anterior asunto del email: "El email de Mañana."

Mañana es hoy.

Pero éste hoy lo escribo ayer, osea que en éste momento es Mañana.

Ya sabrás por qué adelanto email. De momento solo te aviso que éste email fue escrito ayer.

  • No me importa. Las palabras no caducan
  • Es una buena forma de verlo.

Las palabras no caducan, pero… ¿Las ideas?

Las ideas muchas veces obedecen a un tiempo y una oportunidad.

  • Quien tiene ideas puede tenerlas siempre.
  • Quien no tiene ideas también puede entrenar a tenerlas.
  • Osea que cualquiera puede ser un buen generador de ideas.
  • Todos estamos equipados con lo mismo, otra cosa es que lo hayamos ejercitado o no.
  • Vale… quiero aprender a tener buenas ideas.
  • Pues primero tendrás que tener muchas malas.
  • Pues vaya ruina!
  • Aprendizaje sin más…

¿Qué no he aprendido ésta semana?…

Es una buena pregunta. De hecho va a ser el titular del email. Antes era otro.

Porque ahora se titula: ¿Qué no he aprendido ésta semana?

Es una buena pregunta que hacerse, porque te hace mirar a cosas que quieres añadir a tu cajón de herramientas o cosas que necesitas cambiar.

Yo tengo varias. Que no quiero contarte… todavía.

Pero hay una que sí.

Sigo sin aprender del todo eso de la paciencia.

La calma lucha contra mi obsesión y la impaciencia es el resultado.

No quiero ganar. Quiero conseguirlo.

  • ¿El qué?
  • Lo que sea en lo que esté.

...Y a ti, ¿qué te falta por aprender esta semana?

No es una pregunta cómoda. No te pide respuestas fáciles, te exige mirar lo que se esconde entre las rendijas de lo que creías entender.

Lo que no encaja, lo que se resiste a cuadrar. Porque aprender no es acumular información, no es un juego de acumular puntos.

Aprender es deshacer nudos, arrancar capas y exponer lo que había debajo. Desmontar. Desaprender. Destruir.

Aprender es destruir.

Las palabras no caducan, pero las ideas… las ideas son fieras salvajes.

Si las dejas encerradas demasiado tiempo, se vuelven contra ti, se envenenan. Intentar domarlas con el paso del tiempo es una tarea inútil: se desvanecen, se fragmentan, se retuercen hasta no reconocerse.

Pensabas que controlabas esa idea brillante y resulta que, cuando por fin la sacas a la luz, ya no muerde, ya no brilla, ya no significa nada. Todo lo que queda es un eco, una sombra de lo que fue.

Quizá lo importante no es lo que no has aprendido esta semana sino la idea que no has dejado correr libre esta semana…

Puedes apoyar nuestros contenidos y convertirte en Fundador aquí.

Apúntate a La Obsesión Diaria de Fred aquí

Esto es gratis hasta que tú decidas que deja de serlo.

Apoya este proyecto aquí.

Apoya La Obsesión Diaria

Sigue leyendo gratis

Este artículo es del archivo de La Obsesión Diaria. Suscríbete gratis y léelo entero, junto a todos los demás.

787artículos en el archivo
1.071días escribiendo, uno cada día
0 €solo tienes que suscribirte

Gratis · Cada día a las 15:45

Apúntate a La Obsesión Diaria

Un email al día. Menos de 3 minutos de lectura.

¿Ya estás suscrito? Abre cualquier email de La Obsesión Diaria y pulsa un enlace, o escribe tu email arriba: se abre todo al momento.

Esto es gratis hasta que tú decidas que deja de serlo.

Apoya este proyecto aquí.

Apoya La Obsesión Diaria

Comparte este artículo

WhatsApp Email

← Volver a La Obsesión Diaria