Podría ser así.
Disparar a un candado para abrirlo.
Atravesar con el coche una barrera de un parking y romperla en mil pedazos.
Coger carrerilla para saltar de una azotea a otra.
Mirar y sonreir a la cámara de vigilancia mientras echas gasolina en el coche.
Que se enciendan las luces de un pasillo según vas avanzando en él.
Encender un cigarrillo con la llama de una cocina de gas.
Abrir una puerta de una patada.
Romper una botella contra una barra de un bar.
Saltar de un coche en marcha.
Subir a un tren en marcha.
Quemar una carta en un cenicero sin leerla.
Escupir al suelo en respuesta a una amenaza.
Sujetar los zapatos en una mano mientras sentado descalzo ves amanecer en la playa sin saber cómo carajo llegaste allí.
Dejar un disco seguir dando vueltas en el hipnótico “locked groove”.
Apagar la linterna y seguir por el sendero a oscuras… confiando en el siguiente paso.
Podría ser así.
Cualquiera de estas escenas puede ser perfectamente reproducida por tu memoria, aunque nunca la hayas vivido ni estés ni siquiera cerca de hacerlo.
Podría ser así.
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