No me apetece pero tengo que hacerlo.
Los que estamos en ese lado de la orilla nos creemos muy “guays”.
“Eh, los del otro lado… panolis… que sois unos vagos zampabollos”
Es así.
Para que suavizar las cosas.
El que consigue algo se cree superior al que no lo ha conseguido.
La ley de la naturaleza.
¿Has visto alguna vez a un perro paseando por el parque con un palo más grande que su cabeza?
¿Cómo es la energía que lleva?
De jefazo.
De creerse el mejor perro del barrio.
Pues eso somos.
Igualitos.
Nos creemos muy guays por habernos quitado peso, adicciones y haber conseguido meter en nuestra vida un nivel de disciplina hercúlea…
Pero somos tan panolis como los que ni quieren conseguirlo, como los que lo intentan y abandonan o como los que lo están intentando.
Panolis.
Lo mires por donde lo mires.
Panolis presuntuosos que creemos que las cosas se pueden conseguir porque las hemos conseguido.
Y la mayoría no sabría volver a conseguirlo si les pusieras en la casilla de salida de nuevo.
Los panolis nº 1 son los millonarios y por encima de esos los millonarios que heredaron y por alguna razón creen que sin ese regalo caído del cielo también lo hubieran conseguido.
Los nº 1 de los panolis.
Esta carta termina aquí.
Como homenaje a los panolis entre los que me incluyo.
Ejercicio necesario para cualquiera que quiera ayudar a los demás con lo que ha aprendido.
Ese soy yo.
Un panoli que no quiere olvidarse de lo que es para ayudar mejor a otros panolis.
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