Lo harías cobrando pero también pagando.
Te cuento una historia para contarte otra.
El otro día,
hablando con un amigo que va en bici.
(Ya no va tanto,
pero antes… como iba..)
Ahora, está un poco pasado de peso y desanimado…
- Pagaría por volver a tener el punto que tenía cuando hicimos la Cape… - le dije yo.
- Yo también - me dijo mi amigo mientras se agarraba “las lorzas” y pedía otra caña.
- Creo que fue el mejor momento de forma que he tenido nunca, y con 41 años…
- Yo creo que también el mío… pero llevo unos años fatal. Pagaría por quitarme peso...
- ¿Pagarías?
- Sí, pagaría por estar como estaba.
- ¿Cuánto pagarías por quitarte ahora mismo por ejemplo… 15 kilos?
- mmmm no sé,
- 1000€?
- seguro…
- 2000€?
- también.
- 5.000€?
- me lo pensaría la verdad… pero creo que sí… que los pagaría.
- ¿Y si fuera al revés. Si te pagaran 5.000€ por quitártelos lo harías? - le giré…
- Absolutamente…. pero ¿quién cojones me iba a pagar a mi nada por perder peso?
- No sé… ¿tú mismo?, tienes un buen trabajo… puedes ahorrar ese dinero y pagártelo cuando te quites ese peso.
- Y regalarme una bici…
- … Una Angel por ejemplo.
- Hahaha sí, una Angel o una Rizzo como la tuya.
- Como la mía no. Porque solo hay 1 así en el mundo… sería como la tuya…
- La que sea… pero elegiría una para toda la vida. Diseñada solo para mí, con alma… y única en el mundo. Paso de las marcas de siempre…
- Pues parece que tienes un plan - le dije.
- Que cabrón… mi mujer se va a poner contenta…
- Cuéntale primero lo de las lorzas y después lo de la bici…
- sí, en ese orden.
Es curioso como hay cosas que pagaríamos por no hacer,
y esas mismas,
también las haríamos si nos pagaran por ello…
Es muy loco.
Pero esas cosas existen.
Y suelen estar relacionadas con el esfuerzo que lleva hacer algo.
Dicen que la forma de movilizarte a hacer algo está directamente relacionada con el dolor de no hacerla.
Cuándo duele más el no hacerla que el hacerla,
entonces te movilizas.
Pero si duele menos no hacerla que hacerla…
ahí te quedas.
El dolor siempre mueve más que el placer.
Puedes estar sentado en el sofá viendo la tele y querer esa cerveza fresquita de la nevera… pero, joder que bien estoy ahora… ya me levanto a por ella después.
Ahora, en ese mismo momento de comodidad y paz… te pega un corrientazo el cojín…
Te levantas como un resorte.
Sé que mi amigo no intentará bajar de peso por regalarse una bici.
No lo empezará por eso,
empezará porque el dolor de no hacerlo es más grande.
Pero conseguirlo,
lo conseguirá si sabe aislar el placer instantáneo, del placer a largo plazo.
Como el experimento del Malvavisco de Walter Mischel.
Le dieron a unos niños un malvavisco y les dijeron:
- os damos otro si esperáis 15 minutos sin comeros este.
Y todos esperaron.
Y demostró nuestra capacidad de ignorar un placer instantáneo por esperar a otro mayor a largo plazo.
Podemos.
Eso que nos cuesta a veces tanto ir a por ello...
Podemos trabajar y esperar,
y trabajar,
y esperar a conseguirlo.
Es innato en nosotros.
Pero mira, te puede ayudar esto:
Hay un libro: The Methods of Ethics, de Henry Sidgwick.
Que aborda la forma de tomar decisiones,
El egoísmo racional y el utilitarismo ético.
2 conceptos que vienen bien en tu caja de herramientas para tu próximo movimiento, sea el que sea.
Egoísmo Racional dice que:
- Es moralmente correcto actuar en el propio interés a largo plazo.
- Las acciones deben maximizar el propio bienestar, basándose en una evaluación cuidadosa de las consecuencias.
- Satisfacer nuestros propios intereses de manera racional, indirectamente podría también contribuir al bienestar general.
Utilitarismo Ético dice que:
- La mejor acción es aquella que maximiza la felicidad o el bienestar general.
- Se guía por el principio de "la mayor felicidad para el mayor número", evaluando las acciones por sus consecuencias para todos los afectados.
- Prioriza el bienestar colectivo sobre los intereses individuales, la distribución de la felicidad.
La obra de Henry Sidgwick tuvo mucho que ver con el conflicto entre estos dos pensamientos.
Tanto que no llegó “a resolverlos”,
una obra incompleta.
2 líneas de pensamiento y acción.
- ¿Actúo para mi propio beneficio, racional y a largo plazo?
- ¿O actúo pensando en el beneficio del grupo, de quienes quiero y me rodean?
Pero hay 1 tercera también,
El egoismo irracional.
En el que muchos estamos o caemos de vez en cuando.
Y aún peor… en el que nos tienen metidos las redes sociales y seguramente sea lo más peligroso que está sucediendo a las generaciones más jóvenes.
Placer,
irracional,
ya.
Kierkegaard dijo:
"El acto más desesperado es preguntar: '¿De qué sirve?'".
Ésto es lo que te preguntas cuando no movilizas el siguiente paso en eso que empiezas…
¿De qué sirve?
¿Por qué seguir si no veo resultado?
Y esa pregunta, es un acto en sí desesperado.
Y un desesperado,
pierde la fe en el valor inherente de actuar.
El resultado llega,
te lo prometo.
Pocas cosas te puedo prometer… casi ninguna diría yo…
pero eso si puedo.
Porque llevo 46 años creyendo,
y haciendo,
y empujando.
Y llegas,
te lo prometo.
Hoy he reducido el guiso más de lo normal…
No me lo tengas en cuenta.
Mañana frivolizamos un poco,
con lo que sea, menos que pensar...
Y a lo mejor,
incluso hablamos más de bicis.
De esas nuevas bicis con las que empezamos a trabajar por ejemplo,
que por cierto...
Si quieres meterte ya en el club que estamos creando Dale,
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Y seguro que con los 1000 primeros hacemos algo especial.
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