La vida es demasiado corta para montar en bicis de...
- ¿Esta es la oficina para hacerse millonario?
- Espere un momento por favor…
- Espero.
- Disculpe no podía ignorar ese vídeo que me acaban de enviar.
- Entiendo…
- ¿Lo ha visto?
- ¿El qué?.
- El vídeo de la mujer arrollada por un alce…
- No, no… no lo he visto. ¿Acaba bien?
- No lo sé… no lo he podido ver bien porque ha llegado usted.
- Ya lo siento.
- No se preocupe. Déjeme enviárselo a una amiga y estoy con usted.
- Claro… como no.
- Bueno, pues ya está. Dígame.
- ¿Esta es la oficina para hacerse millonario?
- Sí, sí. es esta.
- Pues eso, vengo a eso.
- Ah muy bien. Buena idea.
- Antes de nada, ¿podría indicarnos como ha sabido de nosotros?
- Por un email.
- Email?
- Sí, uno que manda un tipo a diario que se llama Fred.
- Aha… no me consta.
- Pues consta a bastantes…
- Ya veo…
- Bueno y que tipo de millonario quiere ser.
- Uno bueno. Bastante millonario….
- Ok, bastante millonario, apuntado.. que más?
- Generoso también.
- Bien, un bastante millonario estaría satisfecho con 100 millones?…
- Mmmm sí, yo creo que sí.
- ¿Ha tenido alguna vez ese dinero?
- No… por eso quizá mejor un poco más... 150.
- Vale, sí. 150… está mejor porque los primeros 50 vuelan ya verá…
- Vale vale. 150 creo que estará bien.
- Si, yo creo que le irá bien con 150.
- ¿Que es lo primero que va a hacer con el dinero?
- Mmmm, aún no lo sé.
- ups, pues es un requisito… si no no podremos completar su encargo.
- Mmmm, ¿tengo que saberlo ya?
- Sí.
- ¿Y si luego no lo cumplo?
- Se lo quitamos.
- Vale, me compraría un Porsche GT3.
- ¿Un coche?
- Sí.
- Pues vaya… ¿para eso quiere ser millonario?
- Quiero serlo para dejar la mierda de vida que tengo.
- ¿Y eso lo resuelve un coche?
- No sé, también me compraría una mansión.
- Coche, Mansión… apuntado, que más.
- Mmmmm. Me compraría muchas bicis.
- ¿Cuantas son muchas?
- 10 o 20.
- Esas son muchas bicis.
- Sí, la vida es muy corta para ir en bicis de mierda…
- Eso debería ponerse en una camiseta.
- Si, lo leí en una.
- Bueno, ¿y que más cosas necesita comprar para que su vida deje de ser una mierda.?
- Mmmmm. Viajes. Motos. Ir a los restaurantes que quiera. Que otros se ocupen de mis hijos…
- ¿Cuantos tiene?
- 2
- Entiendo… pero, ¿realmente cree que todas esas cosas cambiarán su vida?
- Pues… eso espero.
- ¡Ya veo el problema!
- ¿Qué problema?
- Usted cree que el dinero compra la felicidad. Vamos a resolver esto con un pequeño experimento.
- ¿Un experimento?
- Sí, sí, muy científico. Primero, déjeme traer una caja.
- ¿Una caja?
- Si, si.. (La mujer se va y regresa con una caja) Abra la caja
- Vale. Hay un pañuelo negro.
- Un pañuelo mágico. El pañuelo de la sabiduría lo llamamos aquí.
- Tápese los ojos con el.
- Ok....
- Piense en todas esas cosas que quiere comprarse...
- Vale...
- Dígame ahora que ve...
- Nada, todo negro. No veo nada
- Exacto! ya está... ya ha alcanzado la sabiduría.
- ¿Podemos dejar ya esto?
- No, no, está justo en el mejor momento.
- Pero no veo nada. No entiendo el juego.
- Es una curación no es un juego.
- Necesita no ver nada para entender que lo realmente importante ni se ve, ni se compra.
- ¿Entonces tengo que dejarme puesto el pañuelo siempre para ser feliz?
- No no, ya no lo tiene. Vino con uno, y se lo hemos quitado.
- No entiendo...
- Es un truco, y no desvelamos nuestros trucos.
- ¿Pero yo me puse un pañuelo, que saqué de esa... dónde está la caja?
- ¿Que caja?
- Me están volviendo loco.
- Tranquilo, usted ya está bien. Vino con un pañuelo puesto, que le cegaba, y se lo hemos quitado.
- ¿Y ahora?
- Ahora ya puede ver la vida perfectamente, use su tiempo sabiamente y verá que no necesita 150 millones para ser feliz.
- ¿Y lo de la mujer arrollada por el alce también es una ilusión?
- No, eso me temo que fué verdad...
- Vale, gracias… entonces… ¿no me dará los 150 millones?
- No, no… usted ya no los necesita. Anda! vaya y disfrute su tiempo. ¡Y recuerde, la vida es corta para ir en bicis de mierda, pero es aún más corta para no disfrutar del tiempo que se tiene!
- Lo haré… pero no sé si me voy satisfecho del todo…
- Ya verá como si. Sólo necesita un poco de ese tiempo para darse cuenta.
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