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A ALI le robaron su bici.

Con 18 años Mohamed Ali fué campeón de Boxeo Olímpico en las olimpiadas de Roma 60.

6 Años antes empezaba a entrenar en el gimnasio de Joe Martin, policía que le animó a que fuera a entrenar a su gimnasio después de conocer a Ali un día en la comisaría donde trabajaba.

Ali le dijo a Martin que le iba a dar una paliza a un chico.

  • ¿Qué te ha hecho ese chico joven?- Le pregunó Martin.
  • Me ha robado la bicicleta.- Contestó Ali.

Si Ali no hubiera tenido una bicicleta,

si no se la hubieran robado,

y si no hubiera querido venganza…

hoy quizá,

nadie hubiera sabido nada de él.

A mi me intentaron robar una bicicleta una vez, en un descampado a unos 3 o 4 km de casa.

  • Dame la bici - me dijo un chaval de etnia diferente a la mía.

Salí a toda hostia.

hice el sprint de mi vida…

Y el maleante y sus compinches ni lo intentaron.

Se quedaron mirándome ir...

haciéndome pequeñito en la distancia.

Era una California BH XL2.

Y si me la querías quitar tendrías que correr mucho, porque yo iba a morir pedaleando…

Tendría unos 12 años.

Desde ese día, en cada salida,

nos decíamos:

  • Déjate la reserva del gitano… por si acaso vienen…

Una especie de reserva de energía imaginaria por si tenías que poner tu patatilla a 200/ppm en una huída desesperada.

En esa época eran los gitanos los que nos tenían acojonados.

Nunca sabías cuando te pillarían…

pero pillarte,

te iban a pillar.

Una vez me persiguieron en moto, cuando repartía pizzas en la pizzeria del barrio.

Esa noche me había tocado la moto-tonta…

Siempre hay alguna en las pizzerias.

Esa moto que no anda nada, que lleva rota meses pero el dueño de la pizzeria pasa de invertir un céntimo en ella...

  • ¡Hasta que muera. Vale más arreglarla que una nueva! - decía Peter Queenland.

Y esa noche murió de servicio.

Paré en un semáforo,

tenía que repartir unas pizzas en el barrio de enfrente.

Territorio comanche.

Me rodearon y sin mediar palabra empezaron a darme patadas en la caja de la moto.

Yo no entendía nada pero era mi última entrega del día y llevaba la saca llena de toda la noche…. junto a mis propinas.

Miré el semáforo,

se puso en verde,

arranqué,

la moto no tiraba,

y menos en subida asi que dí media vuelta y tiré en dirección contraria a mi destino,

buscando la bajada….

Eran 4,

2 en cada moto…

me daban patadas,

me movían de un lado al otro de la calle mientras yo intentaba mantener el equilibrio y ganar velocidad bajando.

Ese vespino tenía el motor escacharrado pero bajando no tenía límite…

si agarraba inercia…

pasaba de los 100 km/h.

Conseguí distanciarme un poco,

pero no era suficiente,

la bajada se terminaba asi que salté la mediana.

Escuchaba como las pizzas rebotaban en la caja,

yo muerto de miedo,

dirección contraria,

peperoni volador.

Los coches esquivándome y pitando.

Yo en lo mío,

los maleantes se mantenían al otro lado de la mediana,

a mi altura…

haciendo gestos de "te vamos a matar".

Se acababa la bajada,

tenía que salír de allí…

vi una calle peatonal a mi izquierda….

Otra bajada!

me tiré por ella.

No iba a abandonar la huída,

sabía que podía escapar…

Se acercaron mucho, les tenía otra vez pegados pero llegaron los escalones.

Escaleras muy largas donde llevar paquete complica bajar rápido porque el que vá detrás salta a ritmo diferente del que pilota…

Asi que volví a escaparme.

Esa moto moriría en servicio sí,

pero joder que no fuera hoy…

Llegamos al final de la calle… ya no había más bajada…

Derecha o izquierda, pero todo llano….

Elegí derecha (vía de servicio de la av de la ilustración, yo venía por herrera oria en Madrid)

Se me acababan las oportunidades,

se acercaban,

en llano mi moto se apagaba…

Frené de golpe,

a lo top-gun,

pasaron cada una de las motos asesinas de largo por uno de mis lados….

giré y dí media vuelta.

Derraparon y volvieron tras de mí,

demasiado pronto…

se pusieron los 2 a mi izquierda y me dieron tal patada al lateral de la moto que salí volando contra una furgoneta aparcada.

Desperté en una casa de alguien que me había encontrado en la calle sin conocimiento y me habían atendido mientras esperaban la ambulancia.

Cosillas rotas,

pero todo bien.

Me quedé sin propina,

el jefe sin mis ventas de la noche,

y alguien sin su cena.

Tendría que mejorar mis habilidades con la moto y ser más rápido tomando decisiones en momentos así.

Porque podría haber escapado…

Podría haber huido mejor.

Siempre pensé en correr más y correr mejor,

nunca en pegar más o pegar mejor.

Supongo que Ali estaba echo de otro material,

pero a mi el mío no me gusta que nadie lo golpee.

Lagartija escurridiza.

Lagartija rápida.

Lagartija viva.

El otro día alguien me dijo que enseñaba a sus niños a pelearse en el colegio.

Saber pelear está bien,

pero solo si antes has aprendido a correr, saltar, esquivar, tomar buenas decisiones, cada vez más rápido…. y en última instancia,

negociar.

Si ya dominas todo eso, entonces supongo que pelear también está bien.

Lagartija parlanchina,

lagartija seductora.

Lagartija líder.

Pelear es lo último.

Incluso en las artes marciales hay un proceso hasta que empiezas a soltar hostias.

No sé que se puede construir mejor en un individuo que la empatía, serenidad, control de las emociones, el valor del dialogo, evitar el conlicto, el uso de la palabra…

Habría menos maleantes seguro.

Yo no tengo ni idea de eso de la educación,

porque solo me tengo que educar a mi mismo... y me está llevando mi tiempo.

Pero para otros no hay nada como “una buena hostia a tiempo”.

Lo que no sé es a que tiempo,

al bueno,

al malo,

al pasado, presente o futuro…

Quien sabe.

Tendré que apuntarme a la escuela de maleantes para entenderles mejor...

Porque eso de:

“Una buena hostia” es en sí un concepto confuso.

Casi casi un oxímoron en sí mismo.

No imagino hostia lo suficientemente buena digna de reconocimiento alguno...

Pero te lo digo yo,

Fundador de la escuela de lagartijas.

Que no sé prácticamente nada de casi todo.

Mañana te busco al sol.

A eso de las 15:45 en punto aproximadamente,

Porque a las lagartijas nos gusta ponernos al sol.

Cerca de una rendijita por si hay que salir quemando rabo...

Por si viene un maleante con sus andares de maleante,

a quitarnos lo nuestro.

Pero mira una cosa,

si nos lo quitan crearemos más.

Porque hemos aprendido a crear,

y el que crea,

siempre puede crear más.

El que quita,

el que copia,

el que persigue.

Siempre va por detrás.

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