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Yo lo divido en 3.

  1. Información.

  2. Milongas.

  3. Identidad.

En ese orden. Esos son mis tres.

Y es un enfoque que puede ayudarte a crear tu propio sistema para alcanzar tu mejor versión: perder peso y cambiar tu composición corporal con tus reglas y para siempre.

1º Información

Seguro que en cualquier otro aspecto de la vida no tienes ninguna duda sobre el valor de la información.

¿No tomarías decisiones financieras sin entender qué responsabilidad conllevan, verdad

¿No te endeudarías a lo loco pensando que no vas a tener que pagar esa deuda, verdad?

Y, sin embargo, comemos como si “esa deuda” no fuera a pagarse nunca.

Pues siento decírtelo, pero la tendrás que pagar. Tarde o temprano.

Así que, si la información en otros ámbitos de la vida es el medio para tomar buenas decisiones… en el estilo de vida también.

Empieza por lo básico. Lo gordo.

Qué combustible metes y qué combustible quemas.

Sin contar calorías, pero entendiendo lo básico.

No saltes a estrategias específicas como la dieta cetogénica o el ayuno intermitente si no dominas lo básico.

Empieza por el principio.

Hay una regla muy útil:

Si algo, en una porción de 100 g, tiene más de 300 kcal…

Alarma.

  • ¡Pero el aceite de oliva virgen extra es muy sano!

  • 100 g: casi 900 kcal.

  • ¡Pero es muy sano!

  • Alarma.

  • ¡Pero es español!

  • Alarma.

  • ¡Pero es dieta mediterránea!

  • ¿No sabes lo que cuesta quitarse 1.000 g de grasa, verdad?

La regla de las 300 kcal por 100 g. Un básico.

No hace falta que cuentes calorías. Solo pregunta a la IA que uses.

Listo. Ya está. Ahora depende de tí cuánto aceite, cómo, cuándo y dónde.

Acumulas información.

La información te capacita para tomar tus decisiones.

Y tus decisiones se tendrán que enfrentar a tus milongas.

2º Milongas

Cada decisión tiene que tumbar siempre una o más milongas.

Cuentos que nos hemos inventado para que el confort y el placer sigan dominando los barrios de nuestra cabeza.

Las milongas son los villanos a los que hay que vencer.

Por ejemplo:

“Odio los gimnasios, me aburro, no los aguanto”.

Milonga.

¿A cuántos gimnasios has ido?

¿Cuántos tipos de entrenamiento de fuerza has probado?

¿Cómo estás tan seguro de que no te gustan los gimnasios?

Y, si es así…

¿Sabes que hay muchas otras formas de entrenar fuerza sin ir al gimnasio?

La información mata la milonga.

Coge unas gomas y mételas en una bolsita en la bici, vete al monte, engánchalas a un árbol y haz que el árbol sea tu gymbro.

Listo.

Entrenas fuerza.

Por ejemplo:

“Es que mi vinito por la noche es mi momento de desconexión. Me lo he ganado”.

Milonga.

Nadie lo necesita.

Es un hábito, sin más. Un mal hábito validado socialmente y perfectamente sustituible.

Cada uno con sus milongas.

Cuando consigues tumbarlas, entonces estás cada vez más cerca de la identidad que quieres.

3º Identidad

La información capacita las decisiones.

Las decisiones informadas tumban las milongas adquiridas.

La eliminación de milongas construye tu identidad.

Y, una vez que tu identidad es fuerte… nada puede contigo.

Porque tú eres eso que quieres ser.

Y eso define cómo sigues aprendiendo, cómo sigues adquiriendo información y cómo sigues mejorando lo que ya aprendiste.

Es un círculo interminable y superpoderoso.

Y lo más interesante: es único para cada uno.

Mi sistema no tiene nada que ver con el tuyo porque la información que yo necesito y quiero aprender es distinta a la tuya.

Yo no necesito saber qué supone comer cangrejo porque no como cangrejo.

No necesito saber si una cerveza 0,0 me aporta una cosa u otra porque paso de ella.

Bebo agua o algún refresco mierdoso sin azúcar.

Pero es mi información.

La que construye mi capacidad para luchar contra mis milongas, que tampoco son las tuyas.

Yo no tengo problemas con levantar hierro. Yo soy feliz entrenando.

Pero tenía otras milongas.

Y tuve que tumbarlas todas.

Y todo esto construyó quién soy.

Que no tiene nada que ver contigo.

Esto seguramente sea lo más importante.

Y el porqué de que no funcionen las dietas.

Porque un sistema es algo único, que debes hacer tú para ti.

Aprendiendo tú lo que necesita tu contexto.

Arreglando lo que tengas que arreglar.

Y, con todo eso…

Ser quien tengas que ser.

Información primero.

Tumba las Milongas después.

Crea y protege tu Identidad.

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