Que le den a todo.
Antes de nada, ¿y si... te saltas todo el email y vas solo al final?
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¿No?... bueno, vamos a por el entonces.
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Ayer sí,
Te busqué por todas partes pero no hubo manera lagartijilla… ¿vas aprendiendo eh?
Tenía un plan para cazarte mientras descansabas al sol…
Pero estás aprendiendo.
Y mejorando reflejos.
Esquivaste el cebo…
Está claro que esto del email diario algo va consiguiendo en ti.
Nuevos movimientos,
sentidos más afinados…
Pero hoy te cazé. Ja!
Y te meto 2,57 minutos en la jaulita de pensar… Te suelto en seguida, lo prometo.
Ayer tuvimos rodaje todo el día.
Para la presentación de la nueva línea de Angel Cycle Works y hemos trabajado un contenido muy especial.
Llevamos el podcast a una localización increíble para crear un episodio único.
Lo veréis en una semana aprox.
Para estar al tanto de todo lo relacionado con todo lo que viene de ésta marca ya sabes que es aquí.
Pero mira lagartija,
el tema de hoy comienza en la página 67, capítulo 5 del libro, perdón, Episodio 67 temporada 5 del podcast.
Como os dije el último día es un episodio que si pudiera, obligaría a ver a todo el mundo.
Un ejército de lagartijas humanoides, en la calle, firmes, en un ciudad post-apocalíptica delante de una pantalla gigante que cuelga de una nave y reproduce en bucle mis video-podcast 24h a toda la población, sin pausa... a lo 1984.
Con el único objetivo de conseguir el Dobleplensamiento, como dice Orwell en el libro:
“Doblepensar significa el poder de mantener dos creencias contradictorias en la mente simultáneamente, y aceptar ambas.”
No estar de acuerdo no debería significar siempre alejarse, practica lo contrario, el doble pensamiento. La capacidad de pensar lo que tu crees y lo que el otro, desde la otra orilla cree…
¿Mucha chicha?
Bueno, te dejó ahí un rato.
¿Ya?
Porque si a tí no te hace mover un poco, seguro que conoces a alguien a quien sí.
Javier Iriondo dice en un momento del podcast que si alguien nos hablara como nos hablamos a nosotros mismos le odiaríamos.
¿Puedes aislarte un momento de ti, para valorar cómo sueles hablarte?
- No voy a llegar…
- Eso es demasiado difícil.
- La última vez que lo intenté fué un desastre
- No se me da bien…
- Paso, siempre la cago..
Y así puedo estar todo el día. Una tras otra.
Javier es muy fan de Brené Brown. Os he hablado de ella en alguna ocasión.
Tiene una cita que viene muy bien a éste punto:
“ser dueño de nuestra historia y amarnos a nosotros mismos en el proceso es lo más valiente que podemos hacer”.
De ese núcleo sale el estar pleno estando solo, el que tu bienestar no dependa de la opinión de los demás, el atreverte sin sentirse juzgado…
Es un eje poderoso.
Uff... Lagarto… ya me estás cansando de tanto picadillo emocional… - Estarás pensando.
Pues seguiré insistiendo.
Porque sabes…
No conozco una empresa, empresario, emprendedor, autónomo que me haya contratado para trabajar en su Proyección estratégica y creativa, que para resolver su falta o alcanzar sus objetivos, no tengamos que atacar éstas cuestiones psicológicas y gestiones emocionales.
El punto no está en el qué tengo que hacer, ni en el cómo.
Eso que primero me preguntan.
Yo eso te lo enseño fácil.
Eso es lo de menos. Son técnicas, son prácticas… es dedicación, aprender y en lo que no, subcontratar. Eso se consigue.
Pero lo que tienes dentro, eso es lo que genera lo que haces con todo, el cómo ves todo y cómo gestionas ese todo.
Y eso determina tu valía y capacidad.
Vienen unos días de ligereza para algunos.
Por aquí, trabajaremos cada día porque hasta que no tengamos un viaje a la vista… aquí no hay “días de descanso”.
Pero vendrán viajes, eso ya lo sabéis porque nos váis conociendo.
Pero para la mayoría, la semana santa es una semana de ligereza.
Y yo, como lagarto persistente en mi misión… seguiré cada día a las 15:45 moviéndote un poco para que pares y te aísles de ti mismo.
Hoy mi objetivo es que pienses en cómo te hablas y cómo crees que eso afecta en tu forma de mirar y actuar sobre tus propósitos. Sean profesionales o vitales.
Si están mezclados… Jackpot!
Le diste sentido a todo. Y seguro, estarás tan obsesionado como yo por la utilidad de tu trabajo.
Hoy estoy especialmente enfocado.
Estoy obsesionado con el podcast, con el trabajo que estamos haciendo, con mejorarlo cada día.
Tanto, que no me importa que dicen los números, te lo juro, no miro las estadísticas.
Me aíslo y me centro. No puedo callar esa voz que me habla.
Que a mí, en mi caso...
Me dice cosas buenas todo el tiempo.
Y me pone mucho.
Me pongo a mi mismo, todo el tiempo...
Y quiero que tu te pongas también. Porque es lo más cercano a esa plenitud de la que habla Javier en el último episodio.
Ayer falté, y lo siento, pero porque mi obsesión a veces me domina.
Solo quiero más y mejor, más y mejor.
Conozco bien esa sensación. Me lleva pasando toda la vida.
Más y mejor.
Y ese más no tiene nada que ver con la pasta, es un más en la creación.
Es mi obra.
Y cuando encuentras tu obra vital:
Eres imparable.
Ya lo sabes, para mi la vida es así...
All the way.
Temazo. Sube el volumen y sal un poco de todo.
Y si te atreves con otra cosita...
Escuchando a ésta mujer ... he llorado más de una vez sobre la bici: en carreras, en entrenos... me toca todas las fibras... no sé que me pasa cuando la escucho y cuando la vemos en el escenario... tiemblo.
La gente que me ve dándolo todo sobre la bici y lloriqueando al mismo tiempo debe pensar que me pasa algo chungo...
Tranquilos, es todo lo contrario. Lo que me pasa es la vida.
Mira.... hagamos una cosa hoy.
Olvida toda la mierda que te he soltado en el email,
ponte música a toda hostia y que le den a todo.
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