¿No te gusta entrenar fuerza o no te gusta el compromiso?
La primera causa de divorcio es el matrimonio.
Así como la primera causa para dejar el gimnasio es apuntarse a él.
La gente no “se engancha” al gimnasio.
Es un dolor habitual: “No me gusta hacer ejercicio encerrado” ”Me aburre levantar hierro”…
¿Sabes cómo funciona el negocio de los gimnasios?
El 20% viene de lo que pagan los que están enganchados.
El 80% viene de los que “lo intentan”.
De los que un día dieron el paso y empezaron el cambio…
Durante unos años estuve muy metido en la industria de los gimnasios por un proyecto en el que trabajaba.
Y cómo funciona el modelo de negocio de la industria del gimnasio es fundamental para entender cuáles son los problemas que tiene la gente.
Pasa con todos los negocios. Siempre es interesante ver donde se mueve el dinero y cómo se mueve. Ahí están las respuestas a lo que le pasa a la gente normal.
Dónde sea que las estrategias para sacarte la pasta se afinen más… ahí es donde la gente tiene problemas.
En el mundo de los gimnasios la magia está en conseguir meterte un paquete anual cuando estás con el subidón.
Por eso la primera clase o primer día suele ser gratis.
Para que a la salida, cuando tienes la endorfina arriba y te visualizas: “yo podría hacer esto sí… me gusta, no ha sido tan difícil, me veo…” te clavan la cuota anual.
Luego no importa que no vayas.
De hecho, mejor si no vas.
Mejor para el negocio.
Yo era de los que pensaba que los gimnasios morirían y sin embargo… no paran de crecer. Casi 4000 gimnasios en España.
Un crecimiento del 10% anual.
Año tras año.
¿Pero necesitas ir al gimnasio?
No, para nada.
Necesitas ponerte fuerte.
Necesitas ganar masa muscular.
Necesitas entrenar las fibras rápidas.
Eso es lo que necesitas.
No necesitas un gimnasio.
Tu peso, unas gomas, unas mancuernas, pesas rusas, una colchonetilla…
Y Youtube y ya.
Con eso lo resuelves.
Pero claro, sin el efecto: “ir a un lugar y exponerme”.
Los gimnasios tienen esa capacidad de que una vez que estas allí… pues si quieres te paseas pero vaguear no está bien visto, asi que consiguen en ti que ejercites el compromiso.
Compromiso.
Toda esta historia para hablarte de lo mismo con lo que empezamos.
Compromiso roto con alguien = divorcio.
Compromiso roto contigo = no entreno fuerza.
Que tipo de persona eres si no te puedes comprometer ni contigo mismo.
Dime.
Déjate de leches y no busques nuevos y sofisticados términos para la milonga de toda la vida.
Olvídate de “adherencia” ni excusas vacías.
Compromiso.
Te comprometes con algo importante o no. Ya está. No hay más.
Y con el tiempo, ese algo importante, cada vez cuesta menos y cada vez lo necesitas más. Y el ejercicio del compromiso ya se convirtió en quién eres.
Y no entiendes tu vida sin ello.
Y ahí hiciste el cambio.
Pero para llegar a eso tuviste que ejercitar el compromiso.
Si necesitas ir al gimnasio para entrenar fuerza es que tu compromiso necesita atención.
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