La Habitación Rosa, en la que no debíamos estar...
Hoy,
ayer... cuando leas esto,
O cualquier "aquel día" si lo lees más allá en el futuro.
Estoy ko.
En una habitación que alquilan por horas en un pueblo que no tiene nada.
La habitación tiene una barra,
de bailar,
y tiene una lámpara led que hace juegos amorosos con los colores.
Hoy he caído.
Cuba me ha tumbado.
Pero me voy a levantar...
quedan muchos asaltos aún y Pam empuja conmigo.
Devolveré el golpe.
Cuando me recupere en esta habitación rosa,
con manchas,
salpicaduras,
regeros...
Éstas paredes sudan historias sórdidas.
Poema abandonado y maltratado escrito en las manchas de éstas paredes que no quiero mirar.
Poema cautivo obligado a ver cada escena.
Todos en el pueblo conocían ésta habitación.
Por aquí de un modo u otro,
parece que todos pasan alguna vez.
Esta habitación no es solo un lugar, es un grito en la nada que queda cuando aquí termina lo que se ha venido a hacer.
Puedes ir a sitios muy caros,
dormir sobre el mar en las Maldivas viendo desde tu habitación tiburones pasar por debajo....
Y pagar 1500€ noche por una habitación normalita.
Pero también tienes que vivir esto, o parecido...
No vale lo otro sin esto.
Alguna vez,
al menos.
Para quitarte la tontería.
Para ver,
sentir y oler aquello que también raspa.
Un momento....
Acabo de vomitar, 6 veces.
No sabía que tenía tanto dentro.
Me siento mejor.
A ver si dura.
Ahora sí,
contribuímos a las historias de ésta habitación.
Que nuestro paso por aquí sí,
que por aquí deje huella...
Huelo el combustible del generador como se mete en la habitación.
No te voy a engañar,
estoy cansado de ese olor...
que está presente todo el tiempo.
Te adelantan en carretera cada 2 o 3 minutos,
no es mucho,
pero la humareda que dejan detrás perdura y perdura...
Hay que vivir esto también.
Forma parte de la vida.
Dejar de ser un capullo que cree como son las cosas sin atacarlas de frente.
Tengo un poco de fiebre...
Tenme en cuenta hoy,
perdona mi mirada.
Voy a intentar dormir.
Mañana atacamos de frente,
A esta Cuba Revelde que quiere tumbarnos,
pero que aún no sabe con quién está bailando.
Vamos a enseñarle como se baila.
Mañana hasta Terrazas.
Vamos a ver una cascada y espero que mis piernas tengan chicha.
Para cuando leas esto.
Yo ya lo sabré.
Ahora no sé una mierda.
Solo sé que no quiero mirar las paredes,
no quiero oler a combustible quemado,
y quiero encontrar la posición que me permita dormir evitando los muelles que atraviesan el colchón.
Hay que vivir esto.
Para vivir también lo otro.
Eso me cuento.
Y me ayudo a dormir.
Meciéndome con las palabras que me convienen,
en el viaje que nos conviene.
No el que quisiéramos.
El que teníamos que tener.
Volveremos al planeta 2.57 más fuertes que nunca.
Mientras,
Juanjo, Isa... el resto de Fundadores...
Ocuparos de todo.
Yo tengo que recu
|
Esto es gratis hasta que tú decidas que deja de serlo. Apoya este proyecto aquí.
|
Sigue leyendo gratis
Este artículo es del archivo de La Obsesión Diaria. Suscríbete gratis y léelo entero, junto a todos los demás.
¿Ya estás suscrito? Abre cualquier email de La Obsesión Diaria y pulsa un enlace, o escribe tu email arriba: se abre todo al momento.
Esto es gratis hasta que tú decidas que deja de serlo.
Apoya este proyecto aquí.
Apoya La Obsesión Diaria