La gran suerte de diseñar tu suerte.
Yo no creo en la buena o mala suerte. Pero si creo en la suerte.
¿Y eso como es?
Te explico.
Diferentes circunstancias de mi vida me han hecho pensar siempre que soy un tipo con suerte.
Pero defino esto. Creo en la suerte como la posibilidad de que te sucedan cosas, que a priori, son poco probables.
Luego depende de uno que las considere buenas = oportunidades,
o malas = desdichas.
Porque lo bueno y lo malo ya sabes, es subjetivo.
Sí, sé que nadie puede negar que una enfermedad o un accidente es algo que pueda considerarse con un... “¡bueno, que suerte, por fin tengo cancer…!”
Pero en muchos casos, incidentes no deseados, incluso accidentes, pueden convertirte en algo que te convierta en otra cosa y pueda incluso servir para inspirar a los demás.
Y en la otra punta, aquello que de un vistazo puedes valorar como fortuna, puede esconder detrás una inesperada condena.
Y tanto una cosa como la otra, son lo que son, o serán lo que tengan que ser, según decida tu enfoque.
- Algo que puede ser tuyo, que puedes manejar... aunque no te lo creas.
- ¿el qué?
- el enfoque.
- Yo soy como soy…
- ¿Y te tenemos que aceptar como eres no?
- Exacto, si no te gusto que te den…
- Muy bien… sigue esa trazada a ver si te lleva a bonitos lugares…
No te pasa cuando alguien, en algún contexto incómodo con un tercero, ese primer alguien te dice:
- Es que hay que conocerle y aceptarle como es… en el fondo es un buen tipo pero… es que él es así…
Perdona… ¿Cómo que hay que aceptar a quien no se comporta con respecto, cariño y espacio?
Aceptar y apartarse ok, pero si no, lo que hay que hacer es ayudarle.
Entender por qué es así y cuál es el sufrimiento que le hace ser así. Pero no se debe dejar fluir en el mundo a alguien que está salpicando mala energía por todas partes…
¿Y entonces?
Paul Auster decía que: “Sólo quiero aportar algo de belleza a los rincones monótonos y aburridos del alma.
Puedes hacerlo con una tostadora, puedes hacerlo con un poema, puedes hacerlo extendiendo tu mano a un extraño. No importa la forma que tome. Dejar el mundo un poco mejor de como lo encontraste.
Eso es lo mejor que un hombre puede hacer.”
Rincones aburridos del alma…
A esos, a los que el alma les pesa en vida como una losa de plomo… a esos, no les llega la “buena suerte” nunca.
Asi que para mí. Cuando digo: “Soy un tipo con suerte”. Es porque todo lo que me sucede me esfuerzo en verlo como una oportunidad…
Y es un trabajo, créeme.
Primero es un trabajo conseguir que sucedan esos eventos, y después, verlos bien…
Que la vida te ponga las dificultades una a una, de poco a mucho. Es lo único que puedo desearte. Para que practiques y entiendas.
Porque las dificultades gordas y de golpe… enseñan poco y aturden demasiado.
Hoy me gustaría hacer un micro-homenaje a Auster que nos dejó hace unos días.
Y que yo como aspirante a guionista durante gran parte de mi vida era y siempre será, un referente.
Te voy a dar 2 ideas de Paul:
- "Las historias sólo ocurren a quienes son capaces de contarlas."
- "El mejor lugar para encontrarte a ti mismo es perderte en la búsqueda de otros."
La primera es importante. Hay que saber contar historias. Porque contando historias mueves a los demás. Y si algo puede ser importante en tu camino es como te mueves y mueves a los demás.
Contarse buenas historias a uno mismo es tan importante como saber contarlas a los demás… esa capacidad siempre te hace llegar lejos en la vida.
La segunda… esa búsqueda de uno mismo constante en la que vivimos. Es más fácil de lo que parece. Porque de pequeños nos tendieron una trampa con eso de "encontrarse a si mismo"...
Se nos lastra desde pequeños con ese concepto de una forma equivocada, porque no te encuentras nunca del todo, si tienes suerte, esa de la que te hablaba al principio, sabrás que estarás en constante búsqueda, en constante crecimiento y en constante entendimiento… y no te perderás intentando agarrar tu sombra.
Y si la rueda para. Que sea para contemplar. En silencio.
Acabo de llegar de un rutón en la montaña con mi Transition Relay sin cruzarme con nadie más que un grupo de 7 u 8 corzos… a 5 metros de mi, cruzando el sendero... temblaba el suelo.
He parado a contemplarlos, al lado de un río, en una bajada con un flow increíble, con el terreno en el mejor momento posible del año… Pura fantasía.
2h y media. 800 metros de desnivel, solo he gastado el 20% de la batería, 140 pulsaciones de media… una ruta super variada, imposible de hacer sin una bici así en un día en el que no tienes tiempo y hubiera acabado haciendo lo mismo de siempre, al lado de casa.
Ya sé que no te importan los números pero te lo cuento por si aún queda alguno que no ve el valor a incluir en su vida una e-bike ligera…
Mañana me cruzo en tu sendero a las 15:45
Como a mi los corzos hoy.
Para que te pares y contemples.
Sin más.
Y a ver que pasa.
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