El estrés engorda.
“Lo hago todo bien y no pierdo peso”.
Si te pasa eso estaría bien prestar atención al estrés.
El estrés lo conocemos de muchas formas, pero siempre hay alguna nueva.
Te cuento.
Llevo con el Whoop Peak un par de semanas. Y la métrica del estrés alcanza un nuevo valor cuando añades el estrés del sueño, el que “aparentemente” no controlas.
Hasta ahora para mi el estrés era bastante fácil de sentir y poco a poco lo fui controlando:
Masterizar el decir que no.
Reducir la percepción de expectativas de los demás.
Sentir cada paso en cada proyecto sin la agonía del “¿avanzo lo suficientemente rápido?”
Y una lista muy larga.
Cada uno tendrá la suya.
Mi lista catalizadora de estrés más o menos la tenía controlada… hasta que se añadió algo que no controlo.
Yo no mando sobre mi sueño.
Y esto me preocupa.
No bebo, no como mierda, entreno bien, peleo poco o nada…
Es decir… lo que está en mi mano lo tengo bastante “atadito”.
Pero mi nueva argolla, mi nuevo “jefe”, mi nuevo… “ya veremos lo que me dura”… me está diciendo que tengo más estrés durante el sueño del que me imagino.
No estoy en proceso de afinar asi que en lo que pueda afectarme a la pérdida de peso no me importa. Pero si me afecta al rendimiento.
Porque me gusta entrenar.
Me gusta mucho.
Y me está “parando” más de lo que me gustaría.
Seguro que alguno ya está frotándose las manos porque me conoce y sabe que tiendo a hacer de más que de menos… alguno que ya me ha advertido que para progresar en la forma tengo que descansar mejor.
Pero mi punto hoy es que incluso aún cuando creas que tienes algo controlado… es bastante probable que en alguna capa no sea así.
Y el estrés, que tanto necesitamos para mejorar, sin control… nos manda al carajo.
Si estás en proceso de pérdida de peso, o te faltan esos 2 o 3 kilitos para el six-pack… mira ahí porque igual en la sombra tienes un villano que te está capando ese progreso.
O como decía Spinoza: “El cuerpo obedece a leyes que la voluntad no puede negociar.”
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