Bikepacking con Mountain Bike Doble Suspension

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Bikepacking con Mountain Bike Doble Suspension

Culpable de casi todo 

Todo lo tengo que probar antes de tener un criterio propio, y durante el proceso, las opiniones van y vienen rebotando de una esquina a la contraria como una mosca en la cocina buscando el rincón húmedo más apetecible donde plantar los huevos.

Durante el ejercicio, coqueteo con la contradicción y me declaro culpable de casi todo lo que opino y así disfruto de un escudo de inmunidad sobre el valor de mis ideas libres de prejuicios mientras doy forma y consolido mi criterio.

¿Por qué viajar con una doble suspensión?

"Porque es la bici que tengo". Durante los últimos 10 años las bicicletas de montaña más vendidas son las dobles de corto recorrido, por lo que es habitual que la mayoría de usuarios tenga una.

Y si un usuario común, está considerando hacer su primera escapada de bikepacking para probar y ver si conecta con este tipo de aventuras, lo normal es que utilice la bicicleta que tenga.

Esa era la premisa de nuestro último viaje atravesando Portugal. 

Llevaba mucho tiempo mirando mis bicicletas de montaña de doble suspensión y pensaba: Tiene que molar mucho viajar con la doble. Algún día...

Pero sometido al ideario popular y sobre todo a las recomendaciones de los que llevan mucho tiempo en esto, dejaba ese proyecto para otro momento.

Hasta que hace un mes aproximadamente, pensando en qué viaje nos podríamos sacar en Semana Santa, Pam me dijo: ¿Y si nos vamos con las de Montaña?

Me quedé un par de segundos pensando... ¿Era una propuesta real o una idea sobre la que debatir?

¿Pero tú crees que podríamos llevar todo lo que llevamos habitualmente de viaje en las bicicletas dobles? - Le pregunté.

Enseguida hicimos repaso de cómo podríamos hacer un set-up a medida para las bicicletas dobles y aunque no supimos encajarlo todo en un primer vistazo lo que teníamos claro era que la idea nos seducía mucho. 

Solo la planificación ya iba a merecer la pena.

Una condición: Las bicicletas tenían que viajar tal y como las usamos en el día a día. Hagamos de este viaje en un ejercicio útil para los demás, donde no nos gastamos nada en adaptar la bicicleta del día a día a una bicicleta de viaje comprando por ejemplo potencias, puños, acoples, sillines, tijas... etc.

La ruta es la respuesta

Toda la planificación fue un ejercicio de obsesión por darle sentido a viajar con una doble. Sobre todo porque viajando con nuestras Finna hemos ido por todo tipo de terrenos sin problema.

Si vamos a viajar con las dobles es porque vamos a meternos por sitios donde las dobles marcan la diferencia.

Ésto a Pam le entusiasmaba y asustaba a partes iguales... a mí, lo mismo. Pam pensaba en "¿por dónde me va a meter este loco?" y yo pensaba: "¿aguantarán el tute estas bicis cargadas?", "no han sido diseñadas para ir por trialeras cargadas con bolsas por todas partes y con tanta presión en los amortiguadores", "esto va a ser divertido"

Me encanta la sensación de iniciar un viaje completamente nuevo sin saber si vas a llegar, si vas cumplir lo que has pintado en Komoot, si el material va a aguantar... es super excitante.

La ruta tenía que ser para doble.

Así que durante semanas estuve pintando la ruta más estrecha posible, más pegada a los acantilados posible y con más inclinación posible...

Pam no supo nada de esto hasta que se lo encontró allí. Confío tanto en su actitud ante lo desconocido que ir a ciegas para ella no es ningún problema.

Una vez en ruta, mi criterio para discernir si viajar con una doble era buena idea parecía un saltamontes borracho intentando lanzar un dardo a una diana desde una cama elástica... En el km 10 estaba flipando, en el 20 odiándola, en el 30 a medias y así cada día... 

Y el cambio de parecer oscilaba de un lado a otro según el momento de la ruta.

En pistas rotas, senderos o trialeras = felicidad.

En carreteras, pistas limpias y rápidas = dolor.

Ojo con el peso

Cuando la doble entra en terreno doble, incluso cargada, es una pasada, es muy capaz. Subes las trialeras super bien, bajas muy cómodo y sobre todo rápido por el aplomo que tiene la bici cargada. Es una gozada.

Pero cuando entras en pista o asfalto... empieza el sufrimiento. No había manera de encontrar la posición adecuada y los dolores vienen muy rápido: manos, muñecas, culo, cuello... suma y sigue.

Hay que mencionar que es vital meter la presión adecuada a las suspensiones, si no es imposible hacer funcionar la bici.

Nosotros viajamos toda la semana con un inflador de suspensiones por si acaso... Pero aunque le metas la presión adecuada (según el peso) las suspensiones no trabajan igual. Y llaneando, sobre todo por zonas limpias, la bici va un poco comprimida y se nota esa "dureza" como repercute en tu postura. Curiosamente, una bicicleta que debería ser más cómoda se convierte en un potro salvaje que te va desgastando km a km.

Pero este comportamiento y sensaciones cambiaría si le quitaras 10kg de peso a la configuración de viaje: Algo así como no llevar tienda, saco, esterilla, menos comida y quitarte "un par de lorzas" que te sobran...

Cuando la ruta no es la respuesta, la biomecánica 

En mi caso está claro, viajaremos con la bicicleta de montaña (sobre todo doble) cuando la ruta merezca la pena. Cuando una doble marque la diferencia subiendo y bajando. 

Por ejemplo, en un futuro viaje que queremos hacer recorriendo el Colorado Trail. Que es una de esas aventuras que hacer una vez en la vida. Y donde la bicicleta doble es la perfecta opción. Y sobre todo, poco cargada.

Pero si vas a viajar por cualquier sitio y piensas hacerlo con una doble, mi recomendación es que le dediques un poco de atención a la postura. Porque si te pasa como a mí que llevas potencia invertida y posición racing en la doble... vas a destrozarte en un viaje con bolsas. 

¿Y las bolsas?

Vaya época que vivimos en el mundo bolsas de viaje para bicicletas... es una locura. Hay de todo y sobre todo muchas marcas que te las hacen a medida.

Nosotros probamos diferentes opciones para poder llevar lo mismo que llevamos en nuestras bicicletas de gravel. Y no fue nada difícil convertir nuestras bicicletas en unas bestias de viaje.

En unos días escribiré un artículo haciendo mención a las bolsas más interesantes para adaptar tu bicicleta doble a un viaje en bici, mientras tanto:

Aquí tenéis todo lo que usamos y validamos

Conclusión

La mejor bici para viajar es la que tienes, sin duda. Pero si puedes elegir bicicleta, ya sea comprándote una, haciéndotela a medida o transformando una mi elección es sin duda la categoría Gravel e idealmente Monster Gravel.

Hay una conclusión que en mi opinión destruye cualquier duda y es que cuando quiero hacer Mountain Bike, me voy con la Mountain Bike a vivir aventuras y rutazas dónde sea sin bolsas y ligero. Por lo que pensar en un viaje con una doble para disfrutar más de la ruta en zonas técnicas... no me compensa.

Y viajar cómodo no es un argumento porque después de éste viaje, puedo decir que no, no viajas más cómodo con una doble que con una gravel.

Una gravel, si tienes algo de técnica es super capaz y sobre todo te ofrece muchas variantes posturales con el dropbar (si tiene flare mejor).

Hay que tener en cuenta que viajar en bici no es solo ir del punto A al punto B.

Es adaptarte para cómo llegar del punto A al punto B. Porque lo normal es que tengas que hacer muchas variaciones e improvisaciones durante el viaje, y en esas situaciones cuando amanece un día con lluvia, viento, hay cortados algunos caminos... sea lo que sea que te obliga a improvisar... una gravel te permite tirar por carreteras o pistas alternativas y disfrutarlo. Porque incluso cargada, puedes ir rápido.

Pero en cualquier caso, ésta es mi opinión, porque para mi viajar en bici es estar la mayor parte del tiempo sobre la bici y en este escenario, quiero estar cómodo. Me gusta tanto ir despacio como ir rápido, y en mi "catálogo de experiencias" ya hay un espacio dedicado a las aventuras de MTB, Enduro y Descenso. Por lo que no echo de menos mis dobles en un viaje (de momento).

Esta es mi experiencia y opinión tras éste viaje, que pronto veréis en Youtube, como el resto de viajes que hacemos. 

Mis recomendaciones si viajas con la doble son:

  • Ten en cuenta el peso más que nunca.
  • Ajusta las suspensiones correctamente.
  • Cambia la postura recortando y levantando potencia.
  • Añade unos puños con cuernos como los de Ergon para tener opciones de posición en ruta y liberar carga.
  • Diseña o elige una ruta donde puedas disfrutar de verdad del potencial de una doble.

 


1 comentario


  • Aitor

    Seguro que ha sido una experiencia increible, ya estamos deseando ver los vídeos.
    Me gusta mucho la defensa del concepto: la mejor bici para viajar es la que tienes.
    Saludos,


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